Viaje a Berlín!

Hola amigos!!!!

Como hacía bastante que no escribía, han pasado muchas cosas y una de ellas ha sido que me he ido a Berlín con mi padre y mi mejor amiga, Daniela. Hemos hecho muchísimas cosas y nos lo hemos pasado genial. Voy a empezar por el principio.

Cuando subimos al avión, escuchamos música y a la hora y media de viaje teníamos hambre. Entonces fuimos a coger una bolsa de patatas pero por la presión del aire que había dentro del avión, se llenó de aire y se infló mucho. Cuando mi padre la abrió, explotó y pegamos un susto a todo el avión.

Cuando llegamos a Berlín fuimos a la casa donde vivía mi padre (ha estado trabajando allí 7 meses), nos instalamos e hice con Daniela una guerra de almohadas. Salimos a la calle y jugamos un rato al fútbol. Al día siguiente, fuimos a ver la puerta de Brandenburgo y molaba mogollón. Luego fuimos a un monumento de tumbas muy altas (monumento al holocausto) y jugamos al “mini mini” que es un juego en el que una liga y tiene que buscar a la otra. Y la otra tiene que acercarse sin que el que liga la vea y decir “mini mini” e irse corriendo sin ser vista.

Luego fuimos a un sitio con piedras pulidas y era super guay porque eran super resbaladizas y era como un tobogán. A continuación fuimos al muro de Berlín y había unos trileros y a Daniela y a mi nos dieron ganas de pegarles un puñetazo por las cosas que hacían. Después fuimos a un parque super chulo. Creo que es el parque más guay que he visto en mi vida. Había unos circuitos impresionantes y una torre de un señor con un tobogán de tubo. Se subía en una especie de tubo de rejas super chulo. También había un niño que se metía el dedo en el culo y luego se lo sacaba y nos perseguía. Luego unos niños empezaron a tirarnos arena por el pelo y por la ropa.

Al día siguiente, fuimos a un mercado y compramos salchichón y fresas. Luego montamos en tranvía y fuimos a un parque de césped y había muchos parques. Fuimos al museo del espía y había una atracción de rayos laser infra rojos y había que pasar entre ellos sin rozarlos. Molaba mucho. También había una sección de disfraces y nos pusimos alguno. Abrimos una caja fuerte de oído, vimos un traje de buzo y un detector de mentiras. Después fuimos a una plaza y un señor hizo un dibujo siguiendo una canción de mi padre. Cenamos pizza.

Al día siguiente fuimos al Mauer Park, que era una especie de mercadillo que vendían de todo. Nos comimos unas salchichas (típicas de Berlín) que estaban buenísimas y compramos unos recuerdos. Había grupos de música que tocaban en la calle y un payaso humorista que pasó a través de una raqueta. Hicimos pompas enormes.

Por la tarde, fuimos a un antiguo aeropuerto (Tempelhoff) y había mogollón de gente volando cometas muy chulas. Fuimos a una especie de jardín que construía con maderas y materiales reciclados la gente para pasar el rato allí. Jugamos un escondite.

Al día siguiente perdimos el avión de vuelta a Madrid y tuvimos q estar cargando todo el día con las maletas, una almohada y un cuadro enorme hasta que encontramos otro avión a las 19h, que se retrasó y salió a las 22h. Menudo día!

Hasta la próxima aventura!

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